Un mecanismo desconocido explica el misterio volcánico de Venus. Investigadores sugieren que la corteza de Venus podría estar en constante movimiento por corrientes de convección, lo que explicaría la intensa actividad volcánica del planeta.
Un estudio realizado por científicos de la Universidad de Washington en St. Louis propone que la corteza de Venus, el planeta más caliente del Sistema Solar, podría estar en constante agitación debido a corrientes de convección, un proceso similar al que ocurre en el manto terrestre.
El fenómeno de la convección y su influencia en Venus
La convección es un proceso en el que materiales calientes ascienden mientras los fríos descienden, generando un flujo constante que se asemeja al funcionamiento de una lámpara de lava. Este mecanismo en la Tierra impulsa la tectónica de placas y ocurre tanto en el manto como en el núcleo externo líquido de nuestro planeta. Sin embargo, la corteza terrestre es demasiado delgada y rígida para permitir convección.
Según el profesor Slava Solomatov, autor del estudio, “Nadie había considerado antes la posibilidad de convección en la corteza de Venus. Nuestras estimaciones sugieren que es posible e incluso probable, lo que brinda una nueva perspectiva sobre la evolución del planeta”. En Venus, la corteza es mucho más gruesa que la de la Tierra, alcanzando hasta 90 kilómetros de espesor en ciertas regiones, lo que la hace candidata ideal para soportar convección.
Un mecanismo clave para el misterio volcánico
Mediante modelos geológicos, Solomatov y Chhavi Jain investigaron si este fenómeno podría explicar cómo el calor interno de Venus llega a la superficie. Sus cálculos sugieren que la convección en la corteza podría ser un mecanismo fundamental que explique la distribución y actividad de los miles de volcanes del planeta.
La temperatura superficial de Venus, que puede alcanzar los 465 °C, combinada con la composición de su corteza, parece permitir la existencia de corrientes de convección cercanas a la superficie. Este proceso podría responder preguntas abiertas sobre la transferencia de calor en Venus y ofrecer pistas para entender mejor su evolución geológica.
Aplicaciones en la exploración planetaria
Solomatov destaca que futuras misiones a Venus podrían proporcionar datos cruciales sobre la densidad y temperatura de la corteza, lo que ayudaría a confirmar o refutar la hipótesis. Un hallazgo clave sería la detección de áreas más calientes y menos densas en la corteza venusiana.
Además, este modelo podría aplicarse al estudio de Plutón. En 2015, la sonda New Horizons reveló patrones poligonales en la región Sputnik Planitia que recuerdan a los límites de placas tectónicas terrestres, formados por corrientes de convección en una capa de hielo de nitrógeno sólido de 4 kilómetros de espesor.
“Plutón es probablemente el segundo cuerpo del sistema solar, además de la Tierra, donde la convección que impulsa la tectónica es claramente visible en la superficie”, afirmó Solomatov.
Conclusión: Un enigma por resolver
El estudio plantea un nuevo paradigma para entender el vulcanismo en Venus y sugiere que la convección en la corteza podría ser una pieza clave del rompecabezas. Solomatov concluyó: “Es un sistema fascinante que aún debemos descifrar”.